Historia de La Bonoloto
La Bonoloto nació para competir con las grandes loterías del momento. Empezaba el año 1988, y juegos como La Quiniela, La Primitiva o la Lotería Nacional ya gozaban de un considerable éxito entre los jugadores españoles. La Bonoloto contaría con un importante punto a su favor: tendría cuatro sorteos semanales y el precio de la apuesta era más barato que el que en aquel entonces tenían establecido el resto de loterías. El precio de la apuesta en los comienzos del juego era de 25 pesetas, aunque el mínimo de apuestas para participar en un sorteo era de dos (50 pesetas).
El primer sorteo de La Bonoloto tuvo lugar el 28 de febrero de 1988, y ya desde el principio comenzaron a desarrollarse semanalmente cuatro sorteos (domingo, lunes, martes y miércoles).
En 1991 apareció el reintegro, que devolvía el importe invertido a los jugadores que hubiesen acertado el número (del 0 al 9) destinado al efecto. Unos meses antes, concretamente el 18 de noviembre de 1990, se produjo un hito en La Bonoloto que aún hoy sigue siendo histórico: un acertante de Iscar, en Valladolid, se embolsó 1.201 millones de pesetas, cifra que hoy, casi 17 años después, y pese a los cambios en el precio de la apuesta, no ha podido ser superada.
Esos cambios en el precio de las apuestas se produjeron en los años 1993, que pasó a costar 50 pesetas; y 2000, cuando quedó fijado en 75 pesetas. Con la entrada del Euro en España se estableció en el equivalente de 0,45 euros, que al año siguiente (2002) subiría hasta los 0,50 euros, precio que sigue vigente hoy día.